Fact Check: Argentina

Hace906 días, 20 horas, 52 minutos

SINCE RUFO EXPIRED

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En una entrevista vergonzosa, la embajadora argentina a los Estados Unidos da la prueba de que Argentina se niega a negociar con sus acreedores.

El principal objetivo de Fact Check Argentina es echar luz sobre las cosas y brindar claridad para aquellos que siguen la discusión sobre la deuda argentina. Fact Check está a favor del diálogo entre Argentina y sus acreedores con el objetivo de poner fin al default del 2001 de la República.

Leímos una entrevista publicada recientemente que demuestra la importancia de foros tales como Fact Check cuando se trata de lograr claridad. En un singular intercambio signado por franqueza y apertura, la embajadora Cecilia Nahón conversó con el periodista especializado en finanzas, Felix Salmon para hablar de la situación de la deuda de Argentina.

La entrevista, que abarcó una amplia variedad de temas, es impactante desde varios puntos de vista. Nahón se niega siquiera a reconocer que Argentina está en default, aunque admite que el país está violando las órdenes de las cortes estadounidenses intencionalmente (una admisión que seguramente no será bien recibida por los jueces estadounidenses) a pesar de que el país se comprometió por contrato a respetar las decisiones de las cortes de los Estados Unidos.

Acerca del tema candente del acuerdo con los acreedores, Nahón se mete en problemas. Dice que lo que quieren es: “lograr una solución para el 100% de los tenedores de bonos, es ahora nuestro principal objetivo.” Pero no es capaz de indicar una sola gestión realizada por Argentina desde que venció la cláusula RUFO en diciembre 2014 para entablar relaciones con los acreedores en pos de un acuerdo.

Acuérdense que durante todo el 2014, Argentina declaró reiteradamente que la infame cláusula RUFO le impedía negociar con sus acreedores. Y sin embargo, los únicos “esfuerzos” realizados desde entonces a los cuales Nahón se pudo referir son aquellas reuniones que se produjeron durante este período de moratoria auto-impuesta sobre la posibilidad de negociaciones. Al declarar que lograr un acuerdo con “el 100% de nuestros tenedores de bonos” es “ahora nuestro principal objetivo”, Nahón no hace otra cosa que insultar la inteligencia básica de cualquiera que esté siguiendo este proceso. Todos sabemos que en vez de intentar una reconciliación con los acreedores, el ministro de economía argentino se dedica a despotricar contra los tenedores de bonos en sus paseos por los Estados Unidos, sea en el foro del FMI o del Banco Mundial.

Nahón también intenta calificar a los “holdouts” de “inflexibles”, pero ¿cómo podría saber Argentina si los “holdouts” son inflexibles o no, si se niega a sentarse en la mesa a mantener negociaciones post-cláusula RUFO? Además, Nahón se niega a reconocer que los acreedores se han declarado dispuestos a aceptar bonos como compensación, lo cual desmiente la aseveración de la embajadora que es “imposible” cumplir con la orden.

Las incongruencias son varias y muy obvias.

Pero por lo menos Nahón ha ayudado a enseñar al mundo que las expresiones de deseo hechas por Argentina en cuanto a resolver los defaults de 2001 y 2014 no son nada más que palabras. Los funcionarios argentinos no están haciendo nada para resolver un problema que ha impuesto muchas limitaciones en la economía argentina, generando desempleo, mayor inflación y recesión. Lo que sí se ve es que Argentina busca expandir el conflicto agregándole leña al fuego al demandar a Citibank en Argentina y permitir que se presenten más de 5 mil millones de dólares de demandas nuevas de pari passu en el último mes.

Cabe notar que en la entrevista, Nahón, y por ende, el gobierno Kirchner, no admiten responsabilidad alguna del fracaso de la República de lograr concluir el default de 2001 o resolver el default de 2014. En su lugar, culpan a jueces, tenedores de bonos, bancos, intermediarios financieros, y muchos más –salvo a ellos mismos.

A continuación, detallamos algunos de los furcios más notorios que hizo Nahón.

Embajadora Nahón: “No estamos en default”.

Los líderes de Argentina siguen vendiendo la absurda aseveración que la República no está en default. Antes que nada, Argentina ha estado en default durante más de 13 años, y así permanecerá hasta que resuelva sus deudas del 2001. Con respeto a sus Bonos Reestructurados, no hay ningún observador serio que crea que en julio 2014 Argentina no haya hecho otra cosa que incumplir con una deuda total de 25 mil millones. Los contratos de las obligaciones requieren que Argentina se esfuerce un poco más que en ese entonces, cuándo hizo un mediocre intento depositando el dinero en una cuenta bancaria. Pero, como Argentina ha demostrado en varias ocasiones, no le importa demasiado el contenido de los contratos de bonos.

El aspecto más preocupante, y más sutil, de la respuesta de Nahón es que demuestra la actitud de menosprecio que conserva Argentina hacia los tenedores de bonos reestructurados. Nahón está diciendo que a Argentina realmente no le importa si sus tenedores de bonos pueden cobrar sus intereses o no. Parecería que se ha lavado las manos de toda responsabilidad sin asegurarse que el pago llegue a las manos de los tenedores de bonos. Por supuesto que le compete averiguar que se cumpla el proceso de pago como corresponde, pero ha elegido no hacerlo.

En las notas que tomó durante la entrevista, Mr. Salmon escribió que “ésta es una posición extremadamente agresiva. Si se le pregunta a cualquier persona fuera del gobierno kirchnerista si Argentina está en default, te contestará que sí, claro que lo está. Las permutas de cobertura por incumplimiento crediticio (credit default swaps) fueron pagadas como si lo estuviera, y también es cierto que los acreedores todavía no han podido cobrar. Básicamente, Argentina está diciendo, “el cheque está en el correo, ergo, ya pagamos el alquiler, reciba o no el dueño el cheque”.

Embajadora Nahón: “Hemos continuado pagando nuestros tenedores de bonos y seguiremos haciendo esto”.

En primer lugar, Argentina solo está pagando, o intentando pagar, a algunos de los tenedores de bonos. Nahón parecería haberse olvidado, oportunamente, que hay determinados tenedores de bonos a quienes Argentina no ha pagado nada en trece años. La República elije y selecciona a quien quiere pagar sin importarle los derechos de los tenedores de bonos.

Segundo, su declaración de que están “pagando” es una flagrante admisión que Argentina está violando una orden de una corte federal de los Estados Unidos. Burlarse de las cortes solo refuerza la reputación que tiene Argentina de no respetar el estado de derecho. 

Embajadora Nahón: “Estos fondos (los acreedores de Argentina) han estado litigando contra Argentina, rechazando todo acuerdo, no queriendo negociar, para poder seguir lucrando de manera exorbitante…”

La realidad es que los fondos de inversión, así como otros acreedores individuales de Argentina, solo rechazaron las ofertas al estilo “tomalo o dejalo” que hizo Argentina en 2005 y 2010, el mismo proceso de reestructuración que la casa crediticia Moody’s declaró “único en su acercamiento unilateral y coercitivo”. Por otro lado, Sebastian Edwards del US National Bureau of Economic Research dijo en un paper publicado recientemente que esta misma quita era “excesivamente elevada.”

Durante más de una década, los acreedores se han mostrado dispuestos a negociar sin precondiciones. Argentina no puede culpar creíblemente a los acreedores por sus litigios cuando se niega hasta a sentarse en la misma mesa para negociar un acuerdo.

Mr. Salmon explica, en sus anotaciones que “esto no es verdad. Ellos [los tenedores de bonos] han sido muy coherentes en su rechazo del mismo acuerdo que se ofreció a todo el mundo. Pero al mismo tiempo se han mostrado dispuestos a negociar, y solo han rechazado un acuerdo. Argentina no ha dado ninguna indicación de que esté dispuesta a ofrecer un centavo más que el mismo acuerdo que está en la mesa desde 2005. Asique en un sentido, es Argentina la parte que se niega a negociar.

Embajadora Nahón: “Les hicimos una oferta el año pasado… que les daría una ganancia de 300%”. “Están buscando ganancias de 1600%”.

Le embajadora no puede saber lo que han pagado los tenedores de bonos para comprar los títulos, asique tampoco puede saber cuánto ha sido su ganancia. Sus cifras son pura especulación. Muchos de los títulos no resueltos fueron comprados a un valor nominal antes del default, y aún con la demanda de una compensación total, sería apenas una fracción ínfima de 1600%. Además, como Argentina se niega a negociar, ella tampoco puede conocer el precio final y cuánta “ganancia” se llevarían los acreedores. De todos modos, la oferta de ganancias de supuestamente el 300% era solo la repetición de la misma oferta coercitiva de 2005. Argentina solo muestra un grado cada vez mayor de intransigencia al sugerir que su oferta es la única que los acreedores han considerado inaceptable durante años, puesto que las cortes han determinado en reiteradas ocasiones que los acreedores tienen todo el derecho de rechazarla.

Embajadora Nahón: “Si Argentina aceptara la demanda de NML y la propuesta realizada por el juez Griesa a todos los “holdouts,” estaríamos frente a un monto total… que le es imposible para Argentina pagar. Es las dos terceras partes de nuestras reservas en divisas. Y no nos han ofrecido ninguna solución razonable, ninguna salida razonable”.

Acá nos referimos a Mr. Salmon. Sus notas son elocuentes: dicen que “pero no tendrían por qué pagarlo en efectivo, los fondos han dicho que aceptarían un pago en títulos. Es más, al normalizar sus relaciones con los acreedores, Argentina podría hasta ver un ingreso de fondos en vez de su salida del país”.

En la entrevista, la Embajadora se jacta de que la relación deuda en divisas a PBI es apenas del 9%, la envidia de muchas otras naciones. Ahora bien, si el total de las demandas pendientes de 2001 suman 20 mil millones, una cifra que Nahón no puede justificar, los bonos nuevos solo incrementarían la cifra de la relación entre deuda y PBI por un par de puntos porcentuales. Hay soluciones sencillas, sostenibles y manejables al alcance de la mano para Argentina. Pero en vez de aprovechar y resolver el tema, el país parece decidido a impulsar una falsa contienda política con los tenedores de bonos.

Menos mal que Mr. Salmon se da cuenta que Argentina solo está buscando excusas para evitar resolver la situación, y que más y más personas están empezando a darse cuenta que Argentina se podría beneficiar enormemente de una resolución al tema. Hemos escrito extensamente sobre estos beneficios, pero para volver sobre el tema, un acuerdo reduciría los costes de los préstamos y atraería la inversión extranjera directa que el país tanto necesita.

Embajadora Nahón: “El fallo del juez Griesa no solo viola la Ley de Inmunidad de Soberanía Extranjera, la ley que aceptamos cuando decidimos emitir bonos en Nueva York, pero también viola los contratos”.

Esta aseveración es completamente equivocada. En el fallo de la Corte de Apelaciones sobre la orden judicial, el texto dice, en la página 4, que “concluimos que la orden judicial no viola la Ley de Inmunidad de Soberanía Extranjera”. Respeto de los contratos, la corte también fue clara a la hora de definir, en la página 20 de su escrito, que “no tenemos dificultad en concluir que Argentina ha infringido la cláusula pari passu de los contratos de bonos”. Es más, Argentina eligió emitir los bonos bajo ley de Nueva York, y en los contratos cedió su inmunidad soberana, comprometiéndose a cumplir con las ordenes de la corte, ganara o no los litigios en cuestión.

Mr. Salmon dice en sus notas que Argentina “está diciendo que no está violando la ley, porque si bien la ley de Nueva York acordada ha sido esclarecida, la ley acordada es ilegal”. Tiene todo el sentido del mundo, ¿no es cierto?

Embajadora Nahón: “El fallo es funcional para un grupo muy reducido de personas muy poderosas”.

Los tenedores de bonos que no han cobrado desde 2001 incluyen a numerosas instituciones y miles de individuos, muchos de los cuales compraron los títulos originalmente porque se sentían protegidos por la Ley de Nueva York. Argentina está distorsionando esta realidad al enfocarse exclusivamente en un puñado de acreedores a quienes intenta demonizar.

Embajadora Nahón: “Creo que Argentina es un modelo en términos de la reestructuración de la deuda… Ha dado un ejemplo contundente de su voluntad y capacidad para negociar y resolver sus problemas”.

Delirio total. El principio clave que sostiene las reestructuraciones de deuda soberana es que el deudor pueda participar en un diálogo abierto y constructivo con sus acreedores para alcanzar una solución consensual. Nadie afuera del gobierno argentino puede decir, sin inmutarse, que Argentina haya seguido este principio. En su lugar, como dijo el FMI, “no se ha observado ningún diálogo constructivo y las autoridades argentinas presentaron una oferta no-negociable”.

Dada la creciente debilidad de la economía argentina, el aislamiento del escenario mundial, y su exclusión de los mercados de capitales internacionales, los observadores de la situación podrían esperar una postura sobria y matizada de parte de la diplomática más importante de la nación. Sin embargo, es más probable que estén consternados por el tono que adoptó Nahón y sus evidentes incongruencias.

En sus comentarios sobre la entrevista, Mr. Salmon concluye con este comentario: “Nahón puede que no sea tan incendiaria como su presidente, Cristina Fernández de Kirchner, o su ministro de finanzas, Axel Kicillof. Pero, a su modo, es igual de intransigente. Argentina, dice, no ha hecho nada mal. Esto me dice que el impasse actual va a continuar por lo menos hasta enero del año que viene, cuando un gobierno nuevo asume el mando”.

Claro, no tiene por qué ser así. Si Argentina realmente quisiera resolver el problema, las negociaciones podrían comenzar mañana mismo.

*Cabe notar que el entrevistador históricamente ha mantenido una postura crítica de los acreedores “holdout” y las decisiones de las cortes relacionadas con el conflicto, lo cual hace que su entrevista con la Embajadora Nahón y sus anotaciones sean aún más convincentes.