Fact Check: Argentina

Hace937 días, 15 horas, 28 minutos

SINCE RUFO EXPIRED

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Argentina pierde en las cortes otra vez: ahora es en el Reino Unido

Un grupo de acreedores de la deuda argentina fueron apartados por una corte londinense luego de que un juez inglés se negó a intervenir en las acciones emprendidas contra Argentina por el miembro de ATFA, NML Capital.

Los tenedores de bonos reestructurados esperaban poder convencer a un juez inglés que ordenara al Bank of New York Mellon (BoNY), el agente fiduciario del pago de los bonos argentinos, pagar a  los acreedores reestructurados con fondos depositados previamente por Argentina.

Aunque seguramente no les haya importado mucho a los demandantes que el juez de la corte del distrito federal en Nueva York Thomas Griesa ya haya declarado que cualquier acción en este sentido representaba una violación de su fallo, al juez inglés sí le pareció importante, y dejó constatado en su fallo que:

“La Corte naturalmente actuará de una manera muy precavida para no entrometerse de manera impropia en asuntos que se encuentran actualmente ante las Cortes de los Estados Unidos”.

Digámoslo con todas las letras: se trata de otra estrepitosa derrota para Argentina y sus acreedores reestructurados, que ya de manera cínica lo están describiendo a los medios de comunicación como “un importante paso adelante”. Esto es patentemente ridículo. La corte inglesa no solo de ninguna forma ordenó al BoNY pagarles a los tenedores de bonos reestructurados, sino que también agregó que no quería entrometerse en aquellos asuntos que obedecen a los procesos judiciales de las Cortes de los Estados Unidos, que obviamente tienen jurisdicción sobre el BoNY. La única cosa sobre la cual la corte británica estuvo de acuerdo es algo que nunca estuvo en disputa: que los susodichos bonos están sujetos al Derecho británico. Y el imputado en el caso, el BoNY ni siquiera había objetado este hecho.

También deberíamos señalar que los tenedores de bonos reestructurados intentaron la misma jugada en las Cortes de Nueva York, y fracasaron. Dado que su última búsqueda de apoyo favorable ha terminado en la nada, creemos que es hora de que Argentina se siente en la mesa y comience a negociar. Pensamos que es increíble que Argentina no quiera sentarse a negociar con sus acreedores, quienes tantas veces han expresado su deseo de negociar un acuerdo para terminar con el caos del default.

Argentina se está quedando sin tiempo ni excusas. La cláusula RUFO ya venció, las pérdidas de Argentina se acumulan en las cortes y su economía está casi agotada.

¡Presidente Kirchner: vender su país a los chinos no es una solución!

Pero sí lo es una negociación. ¿Cuándo se sentaran a negociar?

La realidad detrás del acuerdo entre Argentina y China

CFK tuvo que sacar un seguro para cubrir el préstamo de China

Ya que la Presidente Cristina Fernández de Kirchner ha levantado campamento y guardado las tiendas luego de su carnaval de la diplomacia, dejando Beijing con 15 acuerdos firmados o 22 acuerdos de cooperación, según quien lo cuente, pensamos que sería importante profundizar en los detalles y ver qué podemos concluir de la poca información que ha sido compartida con el público en general.

Algunas de nuestras preguntas:

 – ¿Cuán asimétricos y sino-céntricos son estos acuerdos?

 – ¿Cuáles serán sus efectos a largo plazo para la economía argentina y su mano de obra?

 – ¿Hasta qué punto va a ceder Kirchner la soberanía argentina?

 – ¿Hasta qué punto están vendiendo las joyas de la abuela, los inmensos recursos naturales que pertenecen a este país, a precios de remate?

 -¿Cuál es, exactamente, la naturaleza y el alcance del “efectivo” que Argentina recibirá?

Estamos convencidos de que nuestra investigación se traducirá en un proceso continuo de descubrimientos, construido sobre los esfuerzos realizados para reunir información de relevancia histórica, que seguramente ocupará un lugar importante en las notas que publiquemos a futuro.

Por ahora, hemos podido descifrar lo que quiso decir La Nación cuando afirmó que Kirchner está “dispuesta a todo tipo de concesiones”, en su apuro para “consagrar” a China como “el mayor aliado del país”.

Así es, porque a diferencia de “las potencias occidentales y los bancos extranjeros que se niegan a dar créditos”, gracias a la decisión de Kirchner de entrar en default de sus obligaciones crediticias y su reiterada negación a sentarse a negociar con sus acreedores, “es clave que China tiene fondos frescos y está dispuesta a prestarlos a tasa subsidiada”.

Pero, ¿a qué precio para los argentinos?

Cuando el diario El Cronista informa que el Ministro de Economía Axel Kicillof dijo que “el yuan es para la Argentina una moneda de reserva,” no es de sorprender que las mentes curiosas tengan el deseo de saber de qué exactamente se trata esta alianza estratégica integral que incluye acuerdos sobre “la cooperación penal, turística, cultural, salud, ciencia, minería, nuclear, comunicaciones, actividades espaciales, informativa, uso pacífico de la tecnología nuclear y de financiamiento”.

La Cámara de Exportadores de la Argentina se sumó rápidamente a las otras voces argentinas (quienes, en defensa de sus intereses, han criticado el convenio marco en el pasado) y reclamó a la Cámara de Diputados la realización de una audiencia pública para tratar el acuerdo…

En un comunicado oficial, el organismo señaló que el acuerdo tendría un “fuerte impacto en materia de empleo y desarrollo industrial”, además de generar “asimetrías” y “desigualdades” importantes.

De los muchos acuerdos alcanzados ayer, La Nación agrega que “con los acuerdos en marcha, China tendrá facilidades para inversiones con adjudicación directa. Además, construye una base de observación espacial en Neuquén para poner tres astronautas en la Luna en 2016 con un régimen de exención impositiva por 50 años”.
Y allí termina el detalle de los acuerdos, según lo informado por los medios en estos últimos días…

Sin embargo, los lectores de este blog saben que la estrategia de Kirchner en China es una criatura de mucha ambición, con múltiples iniciativas ya en marcha, incluyendo, por ejemplo, los proyectos hidroeléctricos en Santa Cruz y el Belgrano Cargas.

En estos casos, por lo menos, han dejado un rastro de papel fácilmente disponible a quienes lo buscan…

Algunos hitos…

 – Para mantenerse a salvo de los chanchullos problemáticos e infames de la deuda argentina, China ha establecido un “convenio de apertura de crédito”. Es una póliza de seguros que protege el capital del préstamo y sus intereses (por hasta el 95%) concedidos a Argentina.

– El convenio de apertura de crédito será gestionado por la estatal Sinosure, el único asegurador de crédito chino.

– Sinosure aseguraría el préstamo destinado a las represas hidroeléctricas, por una prima de 7,1% del contrato de crédito, del cual se deberá abonar el 30% durante el primer mes luego de otorgado el préstamo. Lo restante en cuatro pagos iguales durante un plazo de 48 meses. Los pagos que Argentina deberá hacer para reembolsar el crédito saldrían de los ingresos de la planta hidroeléctrica.

– Sinosure estaría muy al tanto de las deudas históricas de Argentina y asimismo ha estructurado el crédito en base a un mecanismo de contingencia para protegerlo de cualquier efecto de rebote que tenga su origen en estas deudas.

– El riesgo financiero que asume China es todavía menor dado que ha establecido  una estructura contractual que estipula que gran parte de la infraestructura se debe pagar por adelantado, aún cuando los pagos bajo la facilidad de crédito sean gatillados de manera incremental.

En julio 2014, China y Argentina establecieron un instrumento titulado el “Mecanismo de Diálogo Estratégico para la Cooperación y la Coordinación Económica entre Argentina y China”. Su propósito es “fomentar una agenda extensa y dinámica en materia de comercio e inversiones para generar un canal de alto nivel que permite identificar, promover e implementar proyectos prioritarios para el desarrollo en áreas como energía, infraestructura, transporte, industria manufacturera, telecomunicaciones, minería, agricultura, ganadería, pesca y finanzas”.

Sin embargo, los proyectos hidroeléctricos en Santa Cruz y el Belgrano Cargas parecen ser los que más cercanos están a su implementación. Han pasado por diversas etapas de desarrollo, aunque los informes de prensa difieren acerca de la fecha exacta de su concepción… algunos reportan que el contrato del Belgrano Cargas se firmó en 2010 mientras otros relatan que el contrato fue firmado en julio del año pasado, durante la visita del Presidente Xi Jinping a Argentina.

Si bien este es otro ejemplo más del nivel de confusión que caracteriza el acuerdo entre Argentina y China, es posible que el convenio de crédito haya sido firmado en julio 2014 y el contrato de construcción en 2010.

En septiembre 2014, la prensa argentina festejó el “primer desembolso de u$s 370 millones del Banco Popular de China a la Argentina que serán destinados a la remodelación” del Ferrocarril Belgrano Cargas. Para la agencia estatal de noticias Telam, esta inversión representa una señal de que el gobierno chino tiene toda la intención de cumplir con su programa de inversiones en Argentina, a pesar del default voluntario del país.

En esa instancia, un alto funcionario del gobierno chino, Xu Shaoshi, dijo que “pase lo que pase en el resto del mundo, no afectará la decisión de seguir colaborando y trabajando con Argentina, porque tenemos una asociación estratégica“. El funcionario también se mostró confiado en que Argentina logrará una solución justa en su conflicto con sus acreedores.

Aparentemente, los primeros 500 millones para los proyectos hidroeléctricos iban a ser desembolsados durante el viaje que planificó Cristina a China en noviembre 2014. Por supuesto, no se realizó ni el viaje ni el desembolsó en ese momento. Supuestamente, Kirchner tenía la esperanza de que se hiciera este primer pago durante su visita más reciente, pero todavía no hay novedades al respeto.

Hasta ahora, hemos podido identificar, según fuentes oficiales y públicas, las siguientes entidades vinculadas con los proyectos arriba-mencionados:

Ferrocarril Belgrano Cargas

– China Development Bank Corporation
– Industrial and Commercial Bank of China Ltd.
– China Machinery Engineering Corporation (CMEC)

Proyectos hidroeléctricos

– China Development Bank Corporation
– Industrial and Commercial Bank of China Ltd. (ICBC)
– Bank of China Ltd.
– Gezhouba Group
– Electroingenieria S.A.
– Hidrocuyo S.A.
(las dos últimas empresas son firmas argentinas que participaron de los consorcios a quienes se les adjudicó el proyecto)

Manténgase atento: seguiremos analizando el acuerdo entre China y Argentina y reportaremos sobre cualquier nuevo desarrollo que se produzca.

Quizás sería más apropiada llamarlo el G-19…

Ha pasado exactamente un año desde que la presidente Cristina Fernández de Kirchner y su co-conspirador, el Ministro de Economía Axel Kicillof, sometieron a la Argentina a las consecuencias vergonzosas y muy reales de un histórico acto de censura practicado por el FMI luego de que brindaran lo que se tildó en ese momento, con diplomacia generosa, datos financieros “imprecisos”.

Los doce meses que siguieron a ese suceso han sido marcados por una serie de políticas fiscales imprudentes que culminaron en la decisión voluntaria de entrar en cesación de pagos de las obligaciones crediticias de la República, políticas que han debilitado la economía argentina a tal punto que Kirchner se encuentra en China, rogándoles a las autoridades que le den la oportunidad de venderles las joyas naturales de Argentina a precios de remate.

Todo esto sería razón suficiente para que los súper-poderes del mundo, los “mayores de edad en el salón”, representados por el G-20, dejen de tomar a Argentina en serio, por lo menos mientras Kirchner esté en el poder.

Es un punto de vista que muchos acogerían, leyendo entre las líneas de una nota publicada en el Wall Street Journal de ayer

La nota, firmada por Paul Hannon, detalla un informe publicado recientemente por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que dice que el promedio de la tasa anual de inflación de sus 34 miembros cayó a entre un 1.5% y un 1.1% en el período de noviembre a diciembre 2014, el nivel más bajo desde 2009.

La OCDE atribuye la caída en la tasa de inflación “principalmente” a la marcada reducción en los precios de energía en la segunda mitad de 2014, pero también al “pobre y decepcionante desempeño de la economía global”.

Es significativo que el texto que abarca el tema de la desinflación y sus efectos sobre la economía global incluye esta joyita: “Luego de muchos meses de preocupación acerca del nivel de precisión de los datos sobre los precios al consumidor provistos por Argentina, el OCDE decidió incluir a Argentina en su cálculo de la tasa de inflación del G-20. Al hacer esto, el promedio de todos los países subió a 2.8% en diciembre comparado con 2.4% en noviembre.”

¿Qué más evidencia se necesita para comprobar el estatus de aislamiento de Argentina?

La OCDE, que es una organización apolítica, cuyos informes se basan en la colección y medición de datos, ¿en algún momento habría contemplado no incluir los datos de un determinado país por razones de su falta de precisión? Es alarmante. Pero  hace sentido cuando se toman en cuenta todas las otras pruebas de su pésima gestión fiscal.

Ahora ¿cuán constructivo sería para la comunidad global reevaluar la afiliación de Argentina al G-20?

Sucede que si bien este argumento no es nuevo, hace mucho que no se ha esgrimido.

Henry Smith, un Miembro del Parlamento Conservador Británico se dirigió a la Cámara de Representantes en septiembre 2013. Presentó unos argumentos apasionados a favor de echar Argentina del G-20 incluyendo lo siguiente:

 – “Argentina ha expropiado los bienes de empresas europeas, ofrece a los narcotraficantes que llevan anfetaminas a Europa un refugio seguro, está incubando una relación estratégica con Irán, falsea sus estadísticas económicas a propósito, se niega a cumplir con los fallos emitidos por los tribunales internacionales y se rehúsa a pagar sus deudas con otros países e instituciones, negándose a cumplir con las más básica leyes de contratos”.

 – “La negación argentina de repagar sus obligaciones de deuda, a pesar de tener miles de millones de dólares en sus arcas, establece un temible precedente para otras naciones…”

 – “Es totalmente inadmisible que un país miembro del G-20, una de las organizaciones de mayor prestigio del mundo, pueda exhibir semejante conducta”.

 – “Creo que se debería revocar la afiliación de Argentina al G-20”.

 – “La muy respetada Transparency International ha comprobado que Argentina es uno de los peores países en América Latina en cuanto a corrupción se refiere, superando con creces a Venezuela, y el FMI ha declarado que el gobierno argentino miente sobre su economía y no es confiable”.

 – “No podemos ni debemos permitir que a Cristina Kirchner se la recompense con el lujo de una acogida a la mesa más prestigiosa del mundo”.

 – “La Argentina es un país marginalizado: no existe otro país cuya conducta en relación a sus deudas sea tan irresponsable, y ningún otro país ha sido censurado por el FMI por falsear su tasa de inflación”.

 – “Debemos defender el Estado de derecho, la santidad de los contratos y el respeto por las obligaciones legales y financieras”.

 – “No nos debemos alinear con aquellos que se niegan a respetar los fallos de los tribunales y que roban propiedad privada”.

Muy bien dicho, Mr. Smith. Instamos a la comunidad global a hacerle caso a sus argumentos y a su conclusión:

“Es hora de tomar una posición más dura sobre el estatus de la afiliación de Argentina al G-20”.

 

CFK anda suelta en el escenario mundial – ¡sáquenla de allí ya mismo!

En su búsqueda desaforada de efectivo, e intentando refugiarse de una avalancha de investigaciones y la abultada cobertura mediática que han generado, la Presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner aparentemente se mostró optimista de que su viaje de cuatro días a China tendría el efecto de “modificar el relato” y que había podido desplegar su talento como estadista y diplomática de talle internacional. .. Pero de ninguna forma esperábamos que su considerable ego hubiera aspirado a lograr semejante resultado en el segundo día de su visita en “apenas 140 caracteres o menos!”

“¿…vinieron sólo por el aloz y el petlóleo?” twiteó CFK a sus más de 3,5 millones de seguidores (quienes lo retwitearon por lo menos 1.800 veces en las próximas horas) haciendo referencia a los 1.000 hombres de negocios que asistieron a una conferencia que dio la mandataria.

 No cabe duda que Kirchner  ha sabido alterar el relato con su Tweet tan insultante que se burla del acento chino, remplazando las ‘r’ con ‘l’ ”. Fácilmente podría utilizarse como un caso de estudio de cómo no tratar a su país anfitrión por el famoso Colegio de Diplomáticos de Georgetown

Por otro lado, no solo es una oportunidad más para exhibir su juicio distorsionado al mundo entero, además de sus anfitriones chinos, sino que también, como comenta el periódico Business Insider, su metedura de pata es más que un ejemplo de pésimos modales al ser dañino para la economía argentina. Kirchner necesita a China. Imperiosamente. Desde el año pasado, ha estado trabajando con el mandatario chino Xi Jinping para realizar un canje de divisas para ingresar plata fresca y reabastecer las reducidas arcas de las reservas argentinas.

Nos imaginamos que el vocero presidencial de Kirchner, Alfredo Scoccimarro, podría estar buscando un nuevo puesto con desesperación, o podría estar acurrucado en posición fetal en algún lugar al margen de los acontecimientos oficiales. Es difícil saberlo. Pero lo que sí es cierto es que “no contestó su celular ni respondió a un correo electrónico buscando su reacción a los tweets”.

Se ha informado que Kirchner habría firmado “15 acuerdos con Xi en sectores que van desde energía nuclear hasta agricultura durante su visita oficial de cuatro días a la economía de segunda envergadura mundial”. Este blog seguirá escudriñando toda información disponible en relación a estos acuerdos Sino-céntricos y pronto compartiremos nuestra opinión en este espacio.

Quizás sería más apropiada llamarlo el G-19…

Ha pasado exactamente un año desde que la presidente Cristina Fernández de Kirchner y su co-conspirador, el Ministro de Economía Axel Kicillof, sometieron a la Argentina a las consecuencias vergonzosas y muy reales de un histórico acto de censura practicado por el FMI luego de que brindaran lo que se tildó en ese momento, con diplomacia generosa, datos financieros “imprecisos”.

Los doce meses que siguieron a ese suceso han sido marcados por una serie de políticas fiscales imprudentes que culminaron en la decisión voluntaria de entrar en cesación de pagos de las obligaciones crediticias de la República, políticas que han debilitado la economía argentina a tal punto que Kirchner se encuentra en China, rogándoles a las autoridades que le den la oportunidad de venderles las joyas naturales de Argentina a precios de remate.

Todo esto sería razón suficiente para que los súper-poderes del mundo, los “mayores de edad en el salón”, representados por el G-20, dejen de tomar a Argentina en serio, por lo menos mientras Kirchner esté en el poder.

Es un punto de vista que muchos acogerían, leyendo entre las líneas de una nota publicada en el Wall Street Journal de ayer

La nota, firmada por Paul Hannon, detalla un informe publicado recientemente por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que dice que el promedio de la tasa anual de inflación de sus 34 miembros cayó a entre un 1.5% y un 1.1% en el período de noviembre a diciembre 2014, el nivel más bajo desde 2009.

La OCDE atribuye la caída en la tasa de inflación “principalmente” a la marcada reducción en los precios de energía en la segunda mitad de 2014, pero también al “pobre y decepcionante desempeño de la economía global”.

Es significativo que el texto que abarca el tema de la desinflación y sus efectos sobre la economía global incluye esta joyita: “Luego de muchos meses de preocupación acerca del nivel de precisión de los datos sobre los precios al consumidor provistos por Argentina, el OCDE decidió incluir a Argentina en su cálculo de la tasa de inflación del G-20. Al hacer esto, el promedio de todos los países subió a 2.8% en diciembre comparado con 2.4% en noviembre.”

¿Qué más evidencia se necesita para comprobar el estatus de aislamiento de Argentina?

La OCDE, que es una organización apolítica, cuyos informes se basan en la colección y medición de datos, ¿en algún momento habría contemplado no incluir los datos de un determinado país por razones de su falta de precisión? Es alarmante. Pero  hace sentido cuando se toman en cuenta todas las otras pruebas de su pésima gestión fiscal.

Ahora ¿cuán constructivo sería para la comunidad global reevaluar la afiliación de Argentina al G-20?

Sucede que si bien este argumento no es nuevo, hace mucho que no se ha esgrimido.

Henry Smith, un Miembro del Parlamento Conservador Británico se dirigió a la Cámara de Representantes en septiembre 2013. Presentó unos argumentos apasionados a favor de echar Argentina del G-20 incluyendo lo siguiente:

– “Argentina ha expropiado los bienes de empresas europeas, ofrece a los narcotraficantes que llevan anfetaminas a Europa un refugio seguro,  está incubando una relación estratégica con Irán, falsea sus estadísticas económicas a propósito, se niega a cumplir con los fallos emitidos por los tribunales internacionales y se rehúsa a pagar sus deudas con otros países e instituciones, negándose a cumplir con las más básica leyes de contratos”.

– “La negación argentina de repagar sus obligaciones de deuda, a pesar de tener miles de millones de dólares en sus arcas, establece un temible precedente para otras naciones…”

– “Es totalmente inadmisible que un país miembro del G-20, una de las organizaciones de mayor prestigio del mundo, pueda exhibir semejante conducta”.

– “Creo que se debería revocar la afiliación de Argentina al G-20”.

– “La muy respetada Transparency International ha comprobado que Argentina es uno de los peores países en América Latina en cuanto a corrupción se refiere, superando con creces a Venezuela, y el FMI ha declarado que el gobierno argentino miente sobre su economía y no es confiable”.

– “No podemos ni debemos permitir que a Cristina Kirchner se la recompense con el lujo de una acogida a la mesa más prestigiosa del mundo”.

– “La Argentina es un país marginalizado: no existe otro país cuya conducta en relación a sus deudas sea tan irresponsable, y ningún otro país ha sido censurado por el FMI por falsear su tasa de inflación”.

– “Debemos defender el Estado de derecho, la santidad de los contratos y el respeto por las obligaciones legales y financieras”.

 – “No nos debemos alinear con aquellos que se niegan a respetar los fallos de los tribunales y que roban propiedad privada”.

Muy bien dicho, Mr. Smith. Instamos a la comunidad global a hacerle caso a sus argumentos y a su conclusión:

“Es hora de tomar una posición más dura sobre el estatus de la afiliación de Argentina al G-20”.

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